El arte tienen múltiples maneras de expresarse. Hay conceptos que no están pensados para quedarse en una escultura convencional o pintadas en un lienzo. Hay artistas y piezas artísticas que necesitan ocupar salas, que necesitan atravesarlas, de esta manera se cambia la percepción del espacio artístico y de la experiencia de los espectadores de vivir el arte.
El arte inmersivo inflable ofrece a artistas, diseñadores, diseñadores industriales, ingenieros y creadores, una herramienta clave para llevar sus ideas a gran escala. A diferencia de las esculturas tradicionales, las esculturas inflables y las instalaciones artísticas basadas en arquitectura hinchable, permiten construir volúmenes enormes con muy poco peso, desarrollar geometrías difíciles de conseguir mediante otros materiales más convencionales, además de transformar museos, galerías, festivales, espacios públicos o escenarios.
En Tecnodimension, estamos especializados en estructuras hinchables personalizadas y entendemos que cada proyecto artístico requiere una solución única: desde el diseño inicial hasta la instalación final.
El arte inflable se fabrica con tejidos, con sistemas de aire y soluciones específicas para crear volúmenes capaces de alcanzar desde medidas pequeñas a estructuras escultóricas de grandes dimensiones arquitectónicas.
Dentro del arte inflable podemos señalar diferentes aplicaciones como: las esculturas inflables, escenografías inflables, instalaciones inmersivas, arquitectura hinchable efímera, intervenciones hinchables en espacios públicos, instalaciones de luz, instalaciones interactivas y multisensoriales, piezas cinéticas o móviles, etc.
Para los artistas, el arte inflable, es un lenguaje formal contemporáneo y particular. Estos artistas ven en el arte inflable la idea de que cualquier superficie textil puede tener volumen. Una geometría puede convertirse en un objeto físico de gran tamaño. Una pieza o estructura puede estar dentro de cualquier sala durante unos días, semanas o meses y después guardarla ocupando poco espacio. Por lo que el aire se convierte, de alguna manera, en parte del material de la obra.
Las instalaciones artísticas inflables tienen una finalidad de fomentar el diálogo entre obra, espacio y espectador. Y además, tienen la capacidad de modificar nuestra relación con el espacio.
El tamaño de este tipo de instalaciones puede hacer que dejemos de verlas sólo como un objeto y empecemos a sentir que forman parte del espacio que nos rodea. Los espectadores o visitantes las pueden rodear, entrar en ellas, atravesarlas y tocarlas.
Uno de los puntos más importantes, es la relación que se establece entre el volumen de estas estructuras y el peso. Esto permite desarrollar estructuras inflables a medida de grandes dimensiones sin tener que necesitar materiales ni estructuras rígidas pesadas. Además este tipo de estructuras son ideales para trabajar formas curvas, blandas y orgánicas que de hacerlas con otros materiales no se podrían fabricar.
El propio material aporta poder visual: suavidad, color, movimiento y una excelente relación con la luz. Estas características hacen que las esculturas hinchables sean especialmente valoradas en contextos culturales, museos e instalaciones temporales donde la versatilidad, el transporte y el almacenaje son factores clave.
NATORU ナとル es un proyecto del artista Mit Borrás en el que hemos tenido el placer de colaborar. Se trata de una exposición que el artista presentó en el Kunstverein Göttingen, en Alemania.
NATORU explora la relación entre naturaleza, tecnología y ser humano, imaginando un futuro en el que estos tres elementos pueden convivir de una forma más equilibrada. La exposición combinaba diferentes lenguajes como vídeo, sonido, objetos e instalaciones que transformaban las salas y creaban una experiencia inmersiva para el visitante.
Dentro de la exposición, en una de las salas, aparecían unas grandes estructuras tubulares hinchables, diseñadas por Mit Borrás y fabricadas por Tecnodimension. Los tubos recorrían el espacio de la sala y se integraban con una mágica iluminación y con el resto de las obras, haciendo que el visitante no solo los observara, sino que tuviera que moverse alrededor de ellos y relacionarse con el espacio de una forma diferente.
Para nuestro equipo, lo interesante era conseguir que un concepto artístico tan potente pudiera materializarse en una pieza física de gran formato y que consiguiera transmitir lo que el artista quería. Trabajamos en el desarrollo y fabricación de estas esculturas inflables a medida, buscando que la forma, el volumen y las piezas fueran exactamente lo que Mit Borrás había proyectado.
Este tipo de proyectos son una buena colaboración porque son el ejemplo de que el arte inflable y la arquitectura hinchable pueden encontrar puntos en común. En Tecnodimension podemos crear piezas completamente personalizadas que pueden formar parte de una exposición, transformar espacios y ayudar a cualquier artista a construir experiencias.
Este tipo de proyectos empiezan mucho antes de que lleguen a la máquina de coser y a la instalación. En Tecnodimension trabajamos con los artistas mano a mano. Primero recibimos las ideas en forma de presentación, renders, dibujos, esbozos, modelos 3D, también con referencias visuales. Y a partir de aquí comenzamos un proceso conjunto para definir y descubrir cómo podemos fabricar y construir las estructuras hinchables que se quieran.
Hablamos con el/la artista, museo, agencia de publicidad o eventos, etc. Y estudiamos qué elementos son esenciales en la pieza: forma, proporciones, textura, luz, volumen y relación con el espacio y con el público.
Nuestro equipo de diseño adapta la idea y el concepto para que pueda convertirse en una estructura hinchable real, estudiando volúmenes, uniones, entradas de aire, anclajes y comportamiento del material.
También de una manera conjunta seleccionamos el tejido y los acabados según la estética de la obra, el espacio donde se instalará y las necesidades técnicas del proyecto. Disponemos de una amplia gama de colores y diferentes tipos de tejido para cualquier tipo de estructura hinchable y lo que se quiera conseguir.
Fabricamos la pieza y realizamos pruebas de inflado para comprobar formas, tensiones, proporciones y posibles ajustes antes de la instalación final.
Pensamos desde el principio en el transporte, el sistema de inflado, los anclajes y la adaptación al espacio. Esto es especialmente importante en inflables para museos y para exposiciones.
El arte inflable puede adaptarse a muchos tipos de espacios, pero donde este tipo de lenguaje encuentra una relación interesante, es en los museos, galerías, exposiciones y en proyectos de artistas y colectivos, donde una instalación puede transformar salas y crear experiencias transformadoras y diferentes para los visitantes.
Una escultura hinchable puede ocupar una sala central, suspenderse del techo, formar parte de una exposición o de un recorrido expositivo o convertirse en una pieza clave para que el público quiera tocarla, vivirla, rodearla, fotografiarla porque es muy instagrameable.
Las instalaciones artísticas hinchables pueden instalarse perfectamente en:
Además de diseñar y fabricar arte inmersivo inflable, en Tecnodimension también diseñamos y fabricamos estructuras que tienen una finalidad más comercial como la que se utiliza para eventos publicitarios, festivales de música o eventos corporativos.
Un buen ejemplo son algunas de nuestras estructuras hinchables para bodas donde los inflables se utilizaron como parte de la decoración y de la experiencia del evento. Aunque es un proyecto muy diferente a una exposición en un museo, demuestra hasta qué punto una estructura hinchable puede adaptarse a una idea, un espacio y una puesta en escena concreta, manteniendo siempre la calidad, personalización y acompañamiento técnico que caracteriza a Tecnodimension.
Para museos e instituciones culturales, este tipo de estructuras tiene además una ventaja importante: una pieza de gran formato puede ocupar muy poco espacio cuando está desinflada, facilitando su transporte, almacenaje y montaje, algo especialmente útil en exposiciones temporales o itinerantes.
Quizá lo más interesante de trabajar con arte inflable, es la libertad creativa. No existe una única forma de hacer una instalación inflable: puede ser una escultura, una instalación efímera, un recorrido expositivo, una pieza de arquitectura efímera o una pieza completamente experimental.
Por eso, para artistas, museos, comisarios, agencias y estudios creativos, el inflable puede convertirse en una herramienta para transformar una idea en una instalación física que dialogue con el espacio y con el público.
Si eres artista, trabajas en un museo, si eres comisario, o trabajas en una agencia o productora y estás pensando en desarrollar una escultura, una instalación o una estructura hinchable a medida, cuéntanos tu proyecto.
En Tecnodimension podemos ayudarte a estudiar la idea, encontrar la mejor solución técnica y convertirla en una escultura hinchable real, desde las primeras pruebas hasta su fabricación.